Por ellos
que no saben, soy una miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días, a veces llamado “LDS” o “la iglesia Mormón.” Entonces, soy un mormón, y
por eso tengo la responsabilidad para ser un ejemplo de mis creencias. A veces
durante mi vida, yo veía esta responsabilidad como un quehacer, una carga, una
expectación que tenía que parecer como una persona religiosa. Durante estos
tiempos, fue difícil para obtener felicidad en Jesucristo. Sentía triste o
deprimida porque estaba tratando tan duro y todavía no podía apreciar la ayuda
de Jesucristo en mi vida. Pero Él siempre está aquí, al lado de yo, aun cuando no
tengo siempre la fiel para sentirlo. Incluso cuando siento sola, Él está aquí.
Y por eso,
estoy feliz. Por esta razón, tengo alegría.
El mundo
hoy es un lugar con mucha confusión y tristeza. Hay guerras, desastres
naturales, problemas económicos, y enfermedades de todos tipos. Hay muchas distracciones
que ofrecen felicidad temporariamente. Vivimos en una sociedad llena de
distracciones. Algunas personas viven sus días en esta manera, usando tiempo sin
propósito. Otras personas dicen que su propósito es su trabajo, familia, o
experiencias. Pero estas cosas no contestan las preguntas básicas de la vida. ¿Si
todos nosotros mueren después de nuestras vidas, si la muerte sea el fin, que propósito
tendría nuestras acciones? ¿Qué diferencia habría entre acciones buenas y
acciones malas si nuestras vidas vengan de coincidencias y nuestras muertes
vengas de circunstancias? En cien años, la gente olvidará la mayoría de
nosotros. Entonces, ¿hay un propósito?
La
respuesta es <<Sí>>.
El propósito
es para construir una relación con Dios y Jesucristo, para tomar nuestros
deseos y alinearlos con el plan de ellos, y últimamente ser como ellos en la
vida próxima. Necesito buscar la verdad, y vivir mi vida con un amor por los
demás. Cuando ayudo a otros, siento feliz porque realmente estoy sirviendo mi
Dios. Cuando aprendo cosas nuevas, siento feliz porque estoy más cerca de mi
Dios que sabe todo. Cuando comparto mis creencias, siento feliz porque estoy trayendo
otras personas más cerca de la felicidad que yo siento. No soy perfecta, pero
gradualmente podré acercarme a perfección con la ayuda de Dios, el último
ejemplo de perfección.
Estas cosas
me dan esperanza por el futuro en un mundo oscuro. Si no tienes esta esperanza,
preguntar a Dios, y Él contestará.
No comments:
Post a Comment